17.ª edición: Aida, de G. Verdi

Aida, de Giuseppe Verdi

La gran ópera de Verdi en una espectacular nueva producción

Aida, la ópera más épica de Giuseppe Verdi vuelve a un escenario limeño luego de muchas décadas y en una producción con el sello de calidad artística que solo el Festival Granda puede ofrecer. La puesta en escena estará a cargo del destacado regista Renato Bonajuto, mientras que la parte musical correrá bajo la batuta del maestro Cesare della Sciucca.

En 1884, el compositor italiano Giuseppe Verdi reconoció en una carta a su colega Ferdinand Hiller que Aida era una ópera “de mayor teatralidad” que Don Carlo, otro de los títulos verdianos considerados dentro del subgénero operístico conocido como “Gran ópera”. Y, efectivamente, muchos especialistas determinan que Aida es un título que, como un reloj, tiene todas las piezas funcionando de manera correcta, sin que falte alguna parte ni sobren otras.

Aida es una obra que va más allá de la espectacularidad y monumentalidad que supone ver palacios faraónicos, trajes de nobles, clases sociales muy marcadas (entre realeza egipcia, sacerdotes, guerreros, esclavos y extranjeros). La teatralidad lograda por Verdi en Aida se debe a la presentación del conflicto interno de todos los personajes. Por enfrentar la vida pública y la vida íntima ante el espectador.

El momento más próximo y evidente de lo dicho es cuando Amneris le dice a Radamès “Ritorna vincitor”, frase que vuelven a repetir con fervor patriótico todos los presentes (El rey, el Sumo Sacerdote egipcio, los ministros, los capitanes, los guerreros e incluso la misma Aida) y que Aida dice una vez más y la resignifica en su famosa aria, mostrando el conflicto interno por desear que Radamès, el guerrero egipcio de quien está enamorada, venza en batalla al ejército de su propio padre, el rey etíope Amonasro.

La intimidad y el conflicto interno está presente a lo largo de toda la obra en los tres personajes principales. El famoso juicio a Radamès en el último acto no ocurre frente a escena, sino detrás de escena, mientras que el espectador ve en primer plano a una Amneris afligida y arrepentida por haberlo delatado.

Ningún teatro limeño ha visto una producción completa de Aida desde la década de los noventa. Las últimas producciones se realizaron en formatos de concierto (2013) y al aire libre (2002). Y es que poner en escena un título tan complejo como Aida será un verdadero reto que el Festival Granda ha decidido enfrentar este 2026. Equilibrar la grandiosidad de una puesta en escena impactante, una gran orquesta y voces capaces de cortar la barrera sonora orquestal llenando toda la sala del Gran Teatro Nacional no es tarea fácil. ¡Nos vemos en la ópera!